Konstruing · Bogotá D.C.

Lavado, sellado y mantenimiento de marquesinas en Bogotá

Devolvemos la transparencia al policarbonato o al vidrio, cambiamos los sellos que dejan pasar agua y protegemos la estructura contra el óxido. Trabajo en alturas certificado, sin rayar las láminas y con garantía por escrito.

Estructura metálica y láminas traslúcidas vistas desde abajo en una cubierta de Bogotá

Qué incluye el mantenimiento de la marquesina

No se trata solo de lavar. Una cubierta de acceso que se ve sucia casi siempre tiene además sellos resecos, tornillos flojos o un desagüe tapado, y eso es lo que termina en goteras sobre la puerta. Por eso cada visita cubre lámina, juntas, estructura y desagüe.

  • Lavado de policarbonato, vidrio o acrílico con productos neutros
  • Retiro de hojas, musgo, hollín y excremento de aves
  • Cambio de silicona estructural y empaques resecos
  • Reapriete de tornillería, arañas y anclajes al muro
  • Lijado, anticorrosivo y pintura de la estructura metálica
  • Limpieza del canal perimetral y del desagüe
  • Cambio de láminas amarillentas, fisuradas o rotas por granizo
Si lo que necesita es una marquesina nueva, la diseñamos y la instalamos: vea fabricación e instalación de marquesinas.

Señales de que su cubierta de acceso pide mantenimiento

El deterioro es lento y por eso pasa desapercibido: un día la entrada se ve oscura o empieza a gotear justo donde la gente espera para abrir la puerta. Estas señales indican que ya no basta con un lavado de rutina.

  • La lámina se ve gris u opacaHollín y polvo adheridos; si no sale con lavado suave, el policarbonato ya se quemó.
  • Tono amarillo en el policarbonatoLa capa UV se agotó. Esa lámina ya no se recupera: se cambia.
  • Gotera en la unión con el muroEl flanche o la silicona de remate se despegó por dilatación.
  • Manchas de óxido en la estructuraLa pintura se abrió y el acero empezó a perder sección.
  • Agua que cae por el frenteCanal perimetral tapado o sin pendiente hacia el desagüe.
  • Verdín o musgo en las juntasHumedad retenida que acelera el daño de sellos y empaques.

Cómo se lava cada material sin dañarlo

El error más común es limpiar con hidrolavadora a toda presión o con solventes, que rayan, quitan la protección UV y dejan la lámina peor que antes. Cada material de la marquesina pide un procedimiento distinto.

Policarbonato alveolar

Agua tibia, jabón neutro y esponja suave, sin cepillos duros. Revisamos que los alvéolos no tengan agua ni hongos y que la cinta de los extremos esté sana.

Policarbonato compacto y acrílico

Nada de alcohol, thinner ni amoníaco, que los cuartean. Se enjuaga con abundante agua y se seca con paño de microfibra para no dejar marcas.

Vidrio templado o laminado

Aguanta mejor la limpieza, pero revisamos el borde del laminado: si el agua entra entre las capas, aparecen burbujas que no se quitan.

Estructura en aluminio, acero o hierro

El aluminio se lava y se revisa la tornillería; el acero y el hierro se lijan donde hay óxido y reciben anticorrosivo y pintura de acabado.

Por qué se ensucian tan rápido en Bogotá

El aire de la ciudad lleva hollín de los buses y el tráfico, que se pega a las láminas con la humedad de la mañana. La lluvia no lo arrastra: lo reparte y lo deja secar en capas. En barrios con árboles se suman hojas y semillas, y en zonas altas el granizo va marcando la superficie.

El sol de la sabana es el otro enemigo. A 2.600 metros la radiación ultravioleta es alta y, sin limpieza, la suciedad retiene calor sobre la lámina y acelera el amarillamiento. Por eso una marquesina en Chapinero o Kennedy necesita más atención que una igual en clima templado.

Técnico con equipo de destape limpiando un canal de cubierta en Bogotá

Frecuencia recomendada de lavado y revisión

La frecuencia depende del entorno. Como guía general, esta es la que recomendamos para que la cubierta del acceso conserve la luz y no se convierta en una fuente de goteras.

  • Cada 3 meses: sobre avenidas con tráfico pesado o bajo árboles
  • Cada 6 meses: en barrios residenciales y conjuntos cerrados
  • Una vez al año: revisión de sellos, tornillería y pintura de la estructura
  • Después de una granizada: inspección de fisuras y canal perimetral

En conjuntos y edificios lo organizamos como plan periódico junto al mantenimiento de propiedad horizontal, con informe con fotos para la administración.

Cómo trabajamos, paso a paso

Cada etapa se aprueba antes de pasar a la siguiente, y la zona de acceso queda señalizada para que residentes, clientes o empleados puedan seguir entrando mientras trabajamos.

  1. Visita técnica. Revisamos lámina, juntas, anclajes, estructura y desagüe, y tomamos fotos del estado inicial.
  2. Presupuesto por partidas. Lavado, sellado, pintura y cambio de láminas van por separado, para que decida el alcance.
  3. Montaje seguro. Andamio o línea de vida con personal certificado en alturas, y señalización del acceso.
  4. Limpieza y reparación. Lavado según el material, cambio de sellos, reapriete y tratamiento de la estructura.
  5. Prueba con agua y entrega. Mojamos la cubierta para confirmar que evacúa bien y entregamos garantía por escrito.

Trabajos de limpieza, sellado y alturas del equipo

Estas fotos son de obras reales del equipo en Bogotá: lavado de cubiertas, limpieza de canales, sellado de marcos y trabajo con arnés. Es el mismo personal y el mismo método que aplicamos a una marquesina.

Técnico aplicando sellante en el marco de una ventana de fachada
Sellado de marcos: la misma técnica que usamos en el remate de la marquesina.
Técnico sellando la junta de una ventana grande en un edificio
Juntas entre vidrio y perfil, revisadas una por una.
Técnico limpiando un canal lleno de sedimento en el borde de una cubierta
Canal con sedimento: la causa más común de agua cayendo por el frente.
Técnico con casco y arnés limpiando el canal de una cubierta metálica
Limpieza de canal con personal certificado en alturas.
Cubierta metálica limpia con remate de cumbrera recién instalado
Cubierta lavada y rematada, lista para evacuar bien el agua.
Estructura metálica roja con láminas traslúcidas en una cubierta
Estructura con anticorrosivo y láminas traslúcidas en buen estado.

Preguntas frecuentes sobre limpieza de marquesinas

Estas son las dudas que más nos plantean administradores, dueños de casa y locales antes de programar el mantenimiento de una marquesina en Bogotá.

¿Cada cuánto hay que lavar una marquesina?
Cada tres a seis meses según el entorno: más seguido sobre avenidas o bajo árboles, menos en conjuntos cerrados. La revisión de sellos y estructura, una vez al año.
¿Se puede recuperar un policarbonato amarillo?
No. El amarillo indica que la protección UV se agotó y el material ya está degradado. Se cambia la lámina; podemos reemplazar solo las más dañadas si el resto está bien.
¿Hay que desmontar la marquesina para limpiarla?
Casi nunca. Se lava y se sella en sitio desde andamio o con línea de vida. Solo se desmonta una lámina cuando hay que cambiarla o secar alvéolos con agua dentro.
¿Atienden conjuntos y edificios?
Sí. Trabajamos con administraciones de propiedad horizontal, con plan periódico, acta de visita e informe con fotos para el consejo.
¿También instalan marquesinas nuevas?
Sí. La fabricación e instalación en policarbonato, vidrio o acrílico la explicamos en nuestra página de marquesinas en Bogotá.
¿Qué garantía dan?
Garantía por escrito sobre el sellado, las láminas cambiadas y la pintura de la estructura, con alcance y plazo en el acta de entrega.
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Programa el lavado de tu marquesina

Cuéntenos el material, el tamaño aproximado y dónde está. Respondemos con un valor aproximado; el precio final depende de la evaluación técnica en sitio.

Otros servicios de cubiertas en Bogotá

Si además de la marquesina hay que intervenir el techo o los canales, lo resolvemos con la misma cuadrilla y un solo responsable.

Zonas de Bogotá donde atendemos

Llegamos a Usaquén, Chapinero, Chicó, Rosales, Cedritos, Suba, Niza, Engativá, Fontibón, Salitre, Teusaquillo, Kennedy, Modelia y el Centro, además de Chía, Cajicá, Cota, Funza, Mosquera y La Calera.

Para agendar basta con decirnos dónde está el inmueble, de qué material es la cubierta y qué nota. Con eso coordinamos la visita técnica; el valor final depende de la evaluación en sitio.