

Propietarios que contratan constructor independiente: si usted tiene un lote o casa y contrató un constructor o maestro de obras, la interventoría le garantiza que lo que se construye coincide con lo que pagó y con los planos aprobados.
Copropiedades y conjuntos residenciales: remodelaciones o ampliaciones de zonas comunes, cubiertas, fachadas o sótanos donde la administración necesita respaldo técnico independiente frente al contratista.
Empresas con obras propias: adecuaciones de oficinas, bodegas o locales donde el área técnica interna no tiene capacidad para supervisar directamente.
Compradores de vivienda nueva o usada: antes de escriturar o hacer el pago final, la interventoría de entrega verifica el estado real de la construcción frente a lo prometido por el vendedor o constructor.
Control técnico: verificación de que la obra se ejecuta según los planos estructurales y arquitectónicos aprobados. Medidas, secciones de columnas y vigas, recubrimientos, continuidad del refuerzo.
Control de materiales: resistencia del concreto (seguimiento de cilindros), especificación del acero de refuerzo, calidad de bloques, ladrillos y materiales de acabado.
Control de procesos: curado del concreto, fraguado de pañetes, tiempos de obra que afectan la resistencia y durabilidad.
Control presupuestal: verificación de avance real vs. actas de cobro del constructor. Que no se cobren ítems no ejecutados o cantidades infladas.
Control de cronograma: seguimiento del avance semanal frente al cronograma de obra y alerta de retrasos que afecten costos o condiciones contractuales.
Podemos iniciar la interventoría en cualquier etapa de la obra. Atendemos Bogotá y municipios de Cundinamarca.
Supervisión técnica durante el desarrollo de la obra. Visitas periódicas (semanales o quincenales), informe escrito con registro fotográfico después de cada visita, y disponibilidad telefónica para consultas entre visitas. Se puede contratar en cualquier etapa: desde el inicio o cuando la obra ya comenzó.
Visita técnica de una sola vez antes de recibir una obra, pagar el último corte a un constructor, escriturar un inmueble nuevo o hacer un acta de entrega de un proyecto. Incluye revisión de acabados, instalaciones, estructura visible y verificación frente a los planos y las especificaciones del contrato.
Servicio diseñado para conjuntos residenciales y copropiedades que adelantan obras de mantenimiento mayor, remodelación de zonas comunes o reparación de fachadas. El interventor asiste a las reuniones de seguimiento con la administración, emite concepto técnico sobre las actas de cobro y acompaña el proceso de contratación con el constructor.
Respuestas antes de contratar
Para obras residenciales (ampliaciones o construcciones de 1 a 3 pisos), la interventoría mensual con visitas semanales parte desde $1.200.000 COP. La interventoría de entrega (una sola visita) parte desde $800.000 COP. Para proyectos comerciales o de mayor envergadura, los honorarios se calculan como un porcentaje del valor de la obra (entre 2% y 5%). Cotizamos sin costo con el presupuesto y los planos de la obra.
El interventor no tiene autoridad legal directa sobre el constructor — esa relación es contractual entre usted y el constructor. Lo que sí hace el interventor es documentar formalmente las desviaciones en sus informes, notificarle a usted para que tome acción contractual, y emitir concepto técnico que respalda cualquier reclamación. Con esa documentación, usted tiene el sustento para exigir correcciones o aplicar penalidades según el contrato.
Sí. Se puede contratar en cualquier etapa. Lo ideal es desde el inicio para controlar la cimentación y la estructura, que son los elementos que quedan ocultos y son los más críticos. Pero si la obra lleva avance, hacemos una visita de diagnóstico inicial para registrar el estado actual y luego continuamos la supervisión desde ese punto.
El director de obra es el profesional que contrata el constructor para coordinar la ejecución — trabaja para el constructor. El interventor es el profesional que contrata el propietario o el cliente para supervisar al constructor — trabaja para usted. Son roles antagónicos por diseño: el interventor no puede tener ninguna relación con el constructor para que su concepto sea independiente.
Los informes del interventor son documentos técnicos firmados por un ingeniero que registran las desviaciones respecto a los planos y especificaciones contratados. Con ese soporte usted puede exigir correcciones durante la obra y negociar el saldo final con argumentos técnicos y no con percepciones. Muchos propietarios contratan la interventoría de entrega justo antes del último pago, por esa razón.
Cuando ya hay daños visibles y se necesita un concepto técnico sobre su origen y su solución.
Si la interventoría detecta defectos estructurales, los corregimos directamente.
Si no tiene planos del proyecto para contrastar, elaboramos el levantamiento de lo construido.
Nuestros clientes califican a Konstruing en Google. Lee sus experiencias o cuéntanos cómo te fue: tu opinión ayuda a otros a decidir con confianza.