


Obra nueva: montamos desde la estructura —cerchas, correas y arriostramientos— hasta la lámina, los remates y el sistema de aguas.
Reposición: cuando la lámina llegó al final de su vida útil pero la estructura sirve, se cambia solo la cubierta. Antes verificamos que la estructura resista la nueva carga y el estado de la corrosión en apoyos.
Ampliación: cubrir un patio de maniobras, extender la nave o techar una zona de cargue, empatando con lo existente sin generar un punto de filtración en la unión.
La luz libre: cada metro adicional entre apoyos encarece la estructura de forma no lineal. Es la variable que más pesa.
La altura: define el equipo de izaje y el costo del trabajo en alturas.
El aislamiento: una lámina sencilla y una termoacústica con poliuretano no se parecen ni en precio ni en comportamiento térmico.
La operación: montar con la planta funcionando obliga a trabajar por sectores, en turnos nocturnos o de fin de semana.
La iluminación: el porcentaje de trasĺcidas reduce el consumo eléctrico y cambia la mezcla de materiales.
Visitamos la planta, medimos luces y estado de estructura, y entregamos propuesta técnica con presupuesto.
Estos son los proyectos de cubierta de gran área que más nos contratan en el cinturón industrial de Bogotá y la sabana, cada uno con su propia exigencia técnica.
Cubierta metálica sobre cercha, con canal central o perimetral dimensionada para el área. La prioridad es que no entre una gota donde hay inventario: se cuidan traslapos, pasos y remates.
Cubierta termoacústica cuando hay que controlar temperatura y ruido, con extracción para evacuar el calor acumulado. Ver extractores eólicos.
Estructuras livianas para techar maniobras, parqueaderos de flota o zonas de cargue. Se resuelve el empate con la edificación existente, que es donde suelen aparecer las filtraciones.
Supermercados, concesionarios y showrooms donde la cubierta también es imagen: acabado visto, iluminación natural controlada y cielo raso técnico por debajo.
Cuando la nave va a soportar equipos nuevos, paneles o una lámina más pesada, hay que verificar y reforzar antes de montar. Ver refuerzo estructural.
Después del montaje, la cubierta industrial necesita revisión periódica de tornillería, sellos y canales. Ver mantenimiento de cubiertas.
Dimensionar la cubierta de una nave no es escoger una teja: es un cálculo. Estas son las cuatro decisiones técnicas que tomamos antes de mover un solo perfil.
Montajes de cubierta de gran luz ejecutados por nuestras cuadrillas: estructura, lámina termoacústica, trasĺcidas y sistema de evacuación de aguas en bodegas y naves de la ciudad.
Montar en altura sobre una nave que sigue produciendo obliga a planear la seguridad con el mismo cuidado que la estructura. Antes de iniciar entregamos al área de seguridad del cliente el plan de trabajo en alturas, las certificaciones vigentes del personal, las afiliaciones a riesgos laborales y la póliza. En obra delimitamos el área bajo el frente de montaje, instalamos líneas de vida y avanzamos por sectores, de modo que solo se restringe la zona en la que se está trabajando ese día. Cuando la operación no admite interrupción, el montaje se programa en turnos nocturnos o de fin de semana.
Antes de contratar el montaje
Lo que preguntan los jefes de planta y los administradores de bodega antes de contratar una cubierta industrial: tiempos, parada de operación, estructura existente y garantía.
No necesariamente. Avanzamos por sectores y solo se restringe la zona bajo el frente de trabajo del día. Cuando la operación no admite ninguna interrupción, programamos turnos nocturnos o de fin de semana. Lo definimos en la visita, según cómo esté distribuido el inventario.
Depende del estado y de la carga nueva. Verificamos corrosión en apoyos, sección de los perfiles y separación de correas. Muchas veces la estructura sirve y solo se repone la lámina; otras hay que reforzar puntos concretos antes de montar.
El plazo lo marcan la fabricación de la estructura y el área a cubrir, no el montaje en sí. Una reposición de lámina sobre estructura existente avanza rápido; una nave desde cero incluye el tiempo de taller de la cercha. En la propuesta va el cronograma con las dos etapas separadas.
La sencilla es más económica y sirve donde no importa la temperatura interior. La termoacústica cuesta más pero baja el calor y el ruido de la lluvia, lo que en una planta con personal todo el día se paga solo. Le mostramos las dos opciones cotizadas.
Sí, y es parte crítica del diseño: dimensionamos canal y bajantes según el área real que drena cada tramo, con rebose de seguridad. Una cubierta bien montada con canal subdimensionada termina rebosando dentro de la bodega.
Sí, garantía escrita sobre el montaje, además de la garantía de fábrica de los materiales. Recomendamos complementarla con un plan de mantenimiento periódico, porque la tornillería y los sellos son consumibles que se revisan, no piezas eternas.
El cinturón industrial de Bogotá —Fontibón, Puente Aranda, Montebío, Kennedy y la calle 13— y los corredores de la sabana: Funza, Mosquera, Cota, Tenjo, Cajicá y Zipaquirá. También atendemos Villavicencio y Sogamoso.
Bodegas, plantas y empresas de la sabana que nos contrataron el montaje o la reposición de su cubierta industrial califican el trabajo en Google. Estas son sus reseñas verificadas.
Nuestros clientes califican a Konstruing en Google. Lee sus experiencias o cuéntanos cómo te fue: tu opinión ayuda a otros a decidir con confianza.